LONDRES, Inglaterra.- Con la publicación de los Pandora Papers, la filtración de 11,9 millones de documentos confidenciales sobre las fortunas de algunas de las personas más poderosas e influyentes del mundo, el foco mediático vuelve a caer sobre las compañías offshore, destaca un artículo de BBC News.
La cadena británica participó del análisis de los datos para la investigación mundial, liderada por el Consocio Internacional de Periodismo de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés).-
La investigación concluyó que más de 330 políticos de 90 países utilizan estas sociedades extraterritoriales para ocultar su riqueza, evadir impuestos y, en algunos casos, lavar dinero.
El funcionamiento de estas sociedades en paraísos fiscales es omplejo y revela una red internacional de empresas que ayudan a mover el dinero.
Un punto fundamental que hay que poner en foco es que las compañías offshore en sí no son ilegales, pero sí son cuestionables. “Son completamente legales. Y es precisamente por eso que son tan cuestionables”, explica Dan Hough, jefe del Departamento de Política en la Universidad de Sussex, autor de ”Analizando la corrupción”.
Hough dice que, el entramado de compañías offshore es la forma más evidente de “corrupción legal”.
Estos son mecanismos de los que se valen los poderosos para cometer actos que ante la Justicia y los gobiernos no son del todo ilegales, “pero tampoco son correctos”.
Hay definiciones similares, como “corrupción transparente”, que al igual que “corrupción legal”, está conformada por dos conceptos que a simple vista no tienen relación entre sí. Juntos, estos conceptos evidencian las diferentes formas que tienen los poderosos para evadir sus responsabilidades fiscales.
“Los políticos no son tan tontos. Ellos encuentran la forma de evadir impuestos y ocultar dinero sin que sea del todo ilegal”, explica Hough.
Según el ICIJ, el dinero que se esconde en las offshore puede oscilar entre 5,6 y 32 billones de dólares. Sin embargo, debido a su complejo entramado, es imposible saber con certeza la cifra real.
El Fondo Monetario Internacional expuso que el uso de paraísos fiscales les cuesta a los gobiernos de todo el mundo hasta 600.000 millones de dólares en impuestos cada año. (Especial)